Repasaba en su mente todo lo que había memorizado para decir. Todo estaba preparado y dispuesto. Trató entonces de prestar atención a las palabras del cura, que hablaba sobre la Biblia y las bendiciones de Dios para todos. También mencionaba que todos se iban a morir cuando Él lo dispusiera. Estaba de acuerdo, por supuesto, aunque confiaba en que aún le faltaban algunos años para que eso sucediera. Sin embargo, algo logró sacarlo de ese intento de concentración.
Como un atisbo de aquello que su