—Buenos días, señores De Lucca —comenzó a decir el director médico—. Los hechos sucedidos aún no los sabemos con claridad; suponemos que se trata de un accidente. Pero, puesto que no es nuestro espacio, solo les hablaré de lo sucedido en cirugía y de cómo va a continuar.
»Afortunadamente está vivo; no obstante, su estado sigue siendo crítico y delicado. Tuvimos que inducirlo a un coma farmacológico. Vuestro padre ha sufrido fuertes golpes que le han dejado moratones y laceraciones en todo el cu