Al día siguiente, Kelly fue despertada a muy temprana hora por una mujer mayor que era la encargada de la cocina cuando el jefe se lo pedía.
Esa mañana se encargaría de hacer el desayuno tanto para ella como para su hermano, que felizmente se preparaba para volver al colegio. La idea de ser trasladado por un chófer le encantaba y no paraba de hablar de lo que haría una vez que terminara sus clases por la tarde y se pusiera al tanto luego de tantos días sin concurrir.
Ese día, por primera vez,