Kelly quedó absorta mirando los papeles en sus manos. Aquella cláusula la puso en un estado de perplejidad. No entendía y no tenía ningún sentido, si para él el matrimonio era una condena tanto como para ella, al no estar basado en el amor sino en una necesidad desesperada.
—Entonces, si después de dos años y un día yo pido el divorcio y él no lo acepta…
—Seguirá casada con él hasta que acepte firmar o perderá todos los beneficios que se le detallaron anteriormente si abandona el hogar.
—¿Por q