Macarena, despertó sobresaltada. Cuando abrió los ojos ya había anochecido. Se incorporó en la cama y miró el reloj de pared. Sintió un poco de hambre y se levantó para ver que conseguía de cenar.
Salió hasta el pasillo. Todo estaba en silencio, recordó que el hombre amable del taxi, ya no estaba y suspiró con pesar. ¿Qué había sucedido? ¿Por qué se habían marchado así de pronto sin siquiera despedirse?
Justo cuando se dirigía hacia la entrada de la pensión, se topó en el pasillo con la dueña