Mientras tanto en Dubái.
Aquella mañana se celebraría la primera audiencia del juicio de khula entre Nassira Al-Sabah y Mohamed.
El enorme Palacio de Justicia estaba rodeado de periodistas y curiosos.
El apellido Al-Sabah despertaba interés en todo el país, y el escándalo de un divorcio dentro de una de las familias más influyentes no pasaba desapercibido.
Nassira descendió del automóvil con paso lento.
Todavía estaba débil.
Luego del golpe del calor, le habían recomendado guardar reposo, pero e