-Julián
Llegué al club como cada viernes por la noche, pero esta vez, no para ahogar mis dudas con un whisky caro… sino para encontrarme con ella. Con la hermana de Rebeca. Esa mujer que nadie sabe que existe. Mucho menos Rebeca.
El lugar está iluminado con luces tenues que rozan lo elegante y lo prohibido. La música suave se mezcla con las risas fingidas de la alta sociedad. Camino con seguridad, sintiéndome dueño del lugar, pero la verdad es que ella me domina más de lo que quiero admitir.
L