La reunión fue en Zúrich.
No en un café esta vez.
En un parque a orillas del Limmat. Bancos de madera verde. Patos en el río. El tipo de lugar donde la violencia sería obscena simplemente por contraste.
Gabriel Estrada llegó con cinco minutos de retraso.
Sin el equipo de Grupo Halcón. Sin la distancia táctica de la última vez en Ginebra.
Solo él y un bastón nuevo que no tenía la última vez que lo vio.
Isadora lo esperaba en el banco más alejado de los caminos principales. El Especialista, invis