El Especialista llamó a las seis y dieciséis de la mañana.
Tres tonos era su protocolo de alerta máxima.
Isadora contestó antes del segundo.
—Coche aparcado en la calle lateral este de la fundación. Matrícula falsa. Temperatura del motor inconsistente con el tiempo de estacionamiento registrado en cámara. —La voz del Especialista era la misma que usaba para hablar del tiempo—. Llevo veinte minutos monitoreando. Estoy al noventa y dos por ciento de que contiene dispositivo.
Isadora ya estaba de