El mensaje ardía en la pantalla como una acusación.
Isadora lo releyó tres veces mientras el ruido de la planificación continuaba a su alrededor. Elena discutía rutas de escape con el Especialista. Sofía estudiaba el diario de su madre con ojos hambrientos de respuestas. Marcos coordinaba con sus contactos sobre los movimientos de Andrés.
Y Dante la observaba desde el otro lado de la sala, sus ojos oscurecidos por algo que no lograba descifrar.
—Necesito hablar contigo. —Las palabras salieron m