El olor a café recién hecho despertó a Isadora.
La luz del mediodía se filtraba por las cortinas, revelando que habían dormido mucho más de lo planeado. El espacio junto a ella en la cama estaba vacío pero todavía tibio, lo que significaba que Dante acababa de levantarse.
Se permitió un momento de quietud antes de enfrentar el día. Los músculos de su cuerpo protestaban con una dulzura que le arrancó una sonrisa. La noche anterior había sido exactamente lo que necesitaban. Un paréntesis de human