El champán perdió su sabor en el instante exacto en que Camila Vega cruzó las puertas del salón.
Isadora todavía sostenía la copa en alto, congelada en medio del brindis que celebraba su victoria legal. A su alrededor, los miembros de la junta directiva intercambiaban miradas confusas mientras el murmullo de las conversaciones se apagaba como una vela bajo la lluvia.
Camila avanzó con la precisión de una bala buscando su objetivo. Llevaba un vestido rojo que abrazaba curvas que Isadora no recor