La sala de prensa de Duarte Corp estaba repleta cuando llegamos. Periodistas, cámaras, micrófonos apuntando hacia el podio vacío como armas esperando ser disparadas. Patricia nos interceptó en la entrada lateral, su maletín rebosante de documentos.
—Víctor nos ganó el primer movimiento mediático —dijo mientras caminábamos por el pasillo de servicio—. Su conferencia de prensa está programada para dentro de dos horas. Planea presentarse como víctima de una conspiración corporativa.
—¿Qué tenemos