La reunión con Donato no fue por videoconferencia. Apareció en persona, sin avisar, entrando en su estudio como un espectro de sastre italiano y ambición helada. Su mirada barrió la sala, los expedientes, las pantallas, y se posó en ella.
—Silvana me dio un resumen —dijo, sin preámbulos, tomando asiento—. "Crisálida". Un nombre pretencioso. ¿Estás segura de que Lucius morderá?
—Está obsesionado con lo que tenemos —respondió Isabela, manteniendo la compostura—. Cree que el Fénix es la clave para