Para mi felicidad, Dominika llegó unos cuantos días después. Los medicamentos habían empezado a hacer efecto y ya me sentía mucho más fuerte. El día de su llegada, prepare de un delicioso almuerzo para los tres. Alexey iría por ella al internado. Todo quedó listo para su retiro e incluso ya teníamos a la que sería su nueva profesora escolar.
Me llevó mucho tiempo escogerla. Ninguna de las aspirantes causaba en mí la suficiente confianza como para contratarla, ni siquiera por sus hojas de vida re