—Tendré dos hermanos… —inquirió repitiendo las palabras que ya había dicho. Dominika continuaba en su asiente, sin dejar entrever una sola reacción. Por el rabillo del ojo observe a Alexey quien estaba incluso más tenso que yo. —Dos hermanos… —repitió.
—Si, tigritsa. —dijo Alexey esbozando una sonrisa tranquilizadora. —Serán parte de nuestra familia y podrás protegerlos y amarlos. —afirmó acercándose para deslizar la mano por el cabello de nuestra princesa dorada. Lamentablemente esta se alejó