—¿Cómo demonios dejaron que eso sucediera?
Le hizo una seña a la niñera para que se encargara de Caeli y salió de la habitación. Había estado pasando el día con ella cuando su celular sonó. Casi nunca contestaba el teléfono durante su tiempo con su sobrina, pero al ver el número de uno de los guardaespaldas de Isabella no dudó en hacerlo.
—No la reconocimos hasta que fue muy tarde.
—Esa no es una excusa válida. Te haré responsable de lo que suceda. Quiero que la saquen de allí en este mismo mom