Salvatore se observó de pies a cabeza en el espejo. No se sentía cómodo vistiendo tan formal —nunca lo había hecho— prefería las ropas informales, pero ese no era cualquier día. En apenas unos minutos se iba a casar con Isabella. Así que sí… Merecía la pena usar aquel traje.
—¿Nervioso? —preguntó Michelle.
Encontró su mirada a través del espejo mientras se arreglaba por décima vez el corbatín en su cuello.
—Ni un poco —respondió.
Sonó más seguro de lo que se sentía en realidad, pero su amigo