Isabella había intentado sonsacarle información a Salvatore sobre su regalo de todas las formas posibles y en tres semanas no había logrado nada. Él se las había ingeniado para distraerla en cada oportunidad.
—Seguro que puedes esperar unas horas más para saber que es —dijo Salvatore divertido con la mirada aun en la pista.
—No estaba pensando en ello —mintió.
—¿Estás segura?
—Quizás si estaba pensando en ello. No entiendo por qué tanto misterio.
—Lo sabrás en su momento.
Soltó un suspiro de re