Ian
Saco a Yesenia de mi pieza y cierro la puerta con rabia.
¿Acaso se volvió loca?
Me apresuro en ir al baño, para revisar que los arañazos que me atinó en la cara sean superficiales o tendré problema con los del set.
Mierda, esa mujer tiene desórdenes mentales. Me atacó como gata rabiosa solo porque le confesé que me gusta la pelirroja. Una desquiciada así no debería andar en la calle.
Gracias a Dios que nunca me interesó; esas mujeres tan agresivas y posesivas son un problema para cualquier