Serena
Ian y yo corremos de vuelta al salón, pero este me detiene para que no avance y me pone detrás de él.
¿Qué rayos sucede?
—No hagas una tontería, pelirroja —me advierte. Es cuando me percato de que, un hombre vestido de mozo le apunta a Bratt con un arma de fuego, quien yace en el suelo herido.
Ay, no...
—No grites o podrías captar su atención —me aconseja con voz temblorosa. Estamos a una distancia prudente, donde podemos ver el panorama; pero al mismo tiempo, corremos peligro si el ases