Pocas veces Leo había escuchado a su padre alterarse de esa manera. Ni siquiera cuando el robo de los 5 millones salió a la luz, el patriarca de los Peterson perdió los estribos. Era un hombre de negocios certero, uno de los empresarios más prestigiosos de Europa, y su control era su mayor activo. Verlo perder los papeles por una boda fallida solo demostraba cuánto le importaba la herencia del abuelo Leonard y el peso de la opinión social.
—Ustedes no entienden nada, pero tranquilos, ya no será