En ese instante, Silvina por fin comprendió por qué Leonel estaba tan molesto.
Era porque…
Al bajar la mirada, notó que sus dedos seguían entrelazados con los de él.
Las alianzas en sus manos brillaban intensamente bajo la luz del sol.
De pronto, Silvina sintió una enorme incomodidad.
Si Leonel ya había reavivado su antigua relación con Liliana y había decidido estar con ella, ¿qué sentido tenía seguir llevando ese anillo?
Cuanto más pensaba, más se ahogaba en la angustia. Intentó soltar su man