El portón principal de la mansión se abrió en cuanto el vehículo de Axel se acercó. Las luces del camino se encendieron al reconocer su presencia, iluminando la figura del hombre cuando descendió del coche con pasos largos y silenciosos.
La noche había caído por completo, y la casa parecía más grande, más fría, más silenciosa de lo habitual. Axel cerró la puerta del automóvil con un movimiento firme y se encaminó hacia la entrada sin perder tiempo.
Apenas cruzó el umbral, encontró a Viviana org