Antonio caminaba por el pasillo del club, sus zapatos brillantes resonando con eco en el suelo de mármol negro. Con su presencia imponente mostrando autoridad y control de todo. Las personas a su alrededor bajaban la cabeza haciendo una venia en simbolo de respeto.
En su rostro, una sonrisa divertida se dibujaba con descaro, como si todo el mundo le perteneciera. El humo de los cigarros y el perfume barato impregnaban el ambiente, mientras risas apagadas y música de bajos retumbantes acompañab