Realmente es muy placentero ver como Maximiliano se entretiene observando las tortugas, los delfines y como nuestra hija aplaude sonriente sin saber realmente que es lo que está sucediendo.
Mi suegro también se encuentra maravillado por todo lo que hay a nuestro alrededor, por lo que yo disfruto de la hermosa vista que tengo al ver que ellos no se ven como mis obsesivos cuidadores o como los hombres de la mafia que son, sino como miembros de una familia que están pasando un rato agradable en