Nuevamente tengo una razón para estar completamente agradecida por mi esposo, un hombre que sin yo pedírselo me ha concedido uno de los deseos más grandes que tenía: ver a mi hermana y que ella conociera a mi hija.
— Sé que debía consultártelo primero, pero…
— Para este tipo de sorpresas no necesitas consultarme algo. Muchas gracias, Maxi. Te agradezco enormemente esta maravillosa sorpresa que me has dado. — digo abrazándolo con fuerzas.
— Aunque tu hermana me ha dejado agotado, realmente me