Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de una burla que dejó a los chicos huyendo de Axael, me quedo con ella hasta que envío por mensaje la orden de que le den sedantes a mi esposa, porque seguro mató confianza.
— Maximiliano, ¿realmente debes ir con esos tontos?— Sí, desgraciadamente debo hacerlo. Esos tontos no saben respirar y pensar al mismo tiempo. — digo con molestia.— Puedes ir, yo me portaré bien. — dice Axael.&md






