Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstamos locos, poco o mucho pero cada uno de nosotros tiene un grado de locura. Por fortuna, esas locuras pueden mezclarse y no atacarme. Es por eso, que ya hemos calmado las angustias y ahora aunque sigo molesto con ella, al menos puedo lidiar con sus tonterías.
— Si supieras cuanto me importas, no serias tan imprudente. — digo apretando sus mejillas.— Ya hemos terminado con Amelia, ahora volvamos a casa, por favor. Te prometo que en casa no ser&eacu






