Mundo ficciónIniciar sesiónNo sé en qué momento me quedo dormido, pero de inmediato salto angustiado porque no siento a mi hija en mi pecho y el miedo de haberla aplastado, hace que quiera morir antes de confirmar ello.
— ¡Mi hija! — grito angustiado y la pequeña comienza a llorar.— Oye… — dice mi padre, pero, yo miro a mi alrededor temiendo que la esté lastimando por ser un idiota.— Estaba comiendo bien, pero tuviste que gritar. &m






