Mundo ficciónIniciar sesiónLas detonaciones continúan y por eso, Maximiliano se aleja de mí y quita los aparatos que con cables o de forma remota registran mis latidos del corazón, para después cargarme en sus brazos.
— ¡¿Qué estás haciendo?!— No puedo quedarme aquí contigo, este lugar ya no es seguro, así que, lo mejor es que nos marchemos. — dice Maximiliano de inmediato.— Espera un momento, no sabemos si nos






