51. La Bala Final
Me quedé sola, como tantas veces. La esposa invisible. La figura secundaria en su historia principal. El restaurante siguió funcionando a mi alrededor como si nada hubiera pasado, como si no acabara de confirmarse que yo era prescindible en los momentos que realmente importaban.
Terminé mi café despacio, dejando que el amargor me llenara. El mesero había limpiado todo con discreción profesional, dejándome en mi burbuja de soledad elegante.
Estaba a punto de pedir la cuenta cuando el celular vibr