149. La Libertad Solitaria
La línea telefónica crepita con un silencio expectante. Al otro lado, a seiscientos kilómetros de distancia, Camila espera una respuesta. Su respiración se escucha entrecortada, ese sonido inconfundible de quien está preparada para recibir un golpe mortal.
¿Qué es más cruel? ¿La falsa esperanza o la verdad dolorosa?
La pregunta rebota en mi cráneo, chocando contra las paredes de mi conciencia. Tengo la verdad en la punta de la lengua. Quiero decirle: "Diego está mal, creo que su relación con