100. Celos Inesperados
Despierto con la cabeza palpitando y la boca seca.
Dos copas de vino. Tres horas de sueño interrumpido. Cientos de imágenes de Max con Victoria Serrano.
En mis sueños, ella era perfecta. Más alta que yo, más elegante, con esa confianza serena de alguien que nunca ha tenido que reconstruirse después de una traición devastadora. Una versión mejorada de mí que nunca tuvo que romperse para volver a armarse.
¿Cómo compites con la fantasía que tu propia mente crea?
Me meto en la ducha. Agua casi helad