Mylene levantó la mirada aun estando desde el suelo, encontrándose con los ojos fríos y duros de su padre.
Era la misma mirada que ella recordaba de su infancia, una mirada que le causaba temor y le hacía sentir pequeña e insignificante.
Sabía que su padre no había querido tenerla, que ella era el fruto de una aventura, y que siempre había visto a ella y su madre como una carga.
Él siempre había priorizado su carrera y su imagen pública, dejando de lado a su hija. Esto había hecho que Mylene se