El rubio era conocido por su actitud jovial y su aparente fortaleza. A menudo ocultaba sus emociones y se mostraba como un hombre perfecto, pero ella sabía que había mucho más detrás de esa fachada.
Ella había aprendido a leer su lenguaje corporal y a notar incluso los cambios más sutiles en su comportamiento. Podía ver a través de su máscara de fortaleza y entender que había momentos en los que se sentía vulnerable y triste.
Mientras lo observaba desde lejos, podía notar como aquellos ojos azu