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Una que en verdad le explicara qué demonios hacía esa mujer en su oficina. Sofía no quería molestarse con Fernando, porque muy probablemente él no tenía nada que ver con que Eliza estuviera ahí. Conocía demasiado bien a la pelinaranja como para saber que siempre planeaba todo para quedar como inocente ante cualquier fechoría que cometiera.
Más bien, Eliza estaba ahí buscándolo como una vil acosadora. ¿Es que no se quería ni un poquito? ¿Qué podía sentir una mujer que se rebajaba a estar detrás