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El exquisito sabor de los canapés invadió su boca, y no pudo evitar expresar la satisfacción en su rostro. Estaban deliciosos, algo que no probaba todo el tiempo, así que sabía que debía aprovechar mientras pudiera. Solo quería seguir comiendo, aunque sabía que no estaba bien, y menos cuando la fiesta ni siquiera había comenzado.
Por otro lado, Sofía la observaba con un gesto de asco. Últimamente, todo lo relacionado con la comida la ponía en ese estado. Ver a Jessy devorar los bocadillos no er