Me quedé en silencio al escuchar la confesión de Luca. Sus palabras resonaban en mis oídos, golpeando mi corazón como puñetazos incesantes. La familia extendida de Luca Vitale. Todos ellos eran los cerebros detrás de la muerte de Matías. Los que organizaban las operaciones de tráfico de órganos en el hospital, los que protegían al cartel, y los que se aseguraban de que cualquiera que intentara descubrir la verdad quedara callado para siempre.
Las lágrimas seguían corriendo por mis mejillas, per