Desde la tarde, el celular de Cira no dejó de recibir llamadas de números desconocidos. La pantalla también se llenó de mensajes de insultos. Con eso todavía había aguantado; lo que la golpeó fue que el estudio también se vio salpicado. Muchos usuarios, desbordados de enojo, se volcaron a comentar en la cuenta del estudio:
“¡Despidan a la amante! ¡Despidan a la amante!”
“Si contratan a una tercera, ese estudio no debe ser nada bueno. ¡Ojalá quiebre!”
“¡Que Cira-la-amante le pida perdón públicame