Mundo ficciónIniciar sesiónLa noticia no viajó a caballo ni en pergaminos. Viajó en los ojos desorbitados de un mercader de pieles que abandonó el territorio del Clan Tigre antes de lo previsto, en los susurros de un cazador errante que había presenciado el ritual desde una cresta lejana y en los informes codificados de los exploradores que cada clan mantenía vigilando a sus vecinos. La historia era increíble, casi un cuento de niños, pero los detalles eran demasiado con







