Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl dolor era una bestia. Una criatura con garras al rojo vivo que se aferraba a la pierna de Silas, trepando por sus nervios hasta alojarse en lo más profundo de su orgullo. Yacía en su propia cabaña, la más grande después de la de Gideon, y observaba cómo un joven sanador, nervioso y claramente intimidado, terminaba de vendarle la rodilla destrozada.Cada roce de sus dedos era una nueva oleada de agonía, pero Silas no emitía ni un sonido





![Lazos Oscuros [Libro 1]](/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)

