El aire se llenaba del murmullo de los pasos y susurros, mientras los miembros del consejo rodeaban la explanada de piedra donde la competencia de habilidades estaba a punto de comenzar. No era un simple espectĂĄculo, sino una prueba para medir la capacidad de quienes aspiraban a liderar, proteger o desafiar las viejas tradiciones. Eira sentĂa el pulso del lugar vibrar con poder antiguo⊠y tensiĂłn latente.
A su lado, Aidan cruzaba los brazos, con los ojos fijos en el centro de la arena. No habĂa