Mundo ficciónIniciar sesiónTres horas.
Aleksandr había enfrentado tiroteos, negociaciones con carteles, traiciones que habrían destruido a hombres menores. Pero ninguna de esas experiencias se comparaba con estas tres horas esperando fuera del quirófano.
Nikolai se sentó a su lado en el pasillo, su pierna vendada extendida frente a él. No hablaban. No había palabras que pudieran llenar este silencio.
El reloj en la pared marcaba cada segundo con crueldad me







