Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa que Aleksandr había comprado era diferente al penthouse. Más pequeña, en un barrio residencial tranquilo, con un jardín donde Valeria podía imaginar a un niño jugando algún día. Sin guardias armados visibles. Sin recordatorios constantes del mundo del que venía.
Era, en sus propias palabras, un intento de ser normal.
Valeria estaba en la puerta de entrada, sosteniendo a Dmitri contra su pecho mientras Aleksan







