Mundo ficciónIniciar sesiónValeria corrió por los pasillos del complejo con el arma que Viktor le había entregado pesando como plomo en sus manos, cada paso acercándola al momento imposible donde tendría que elegir entre su corazón y su sangre.
El comunicador zumbaba contra su oído como un insecto venenoso, la voz de Viktor filtrándose directamente en su cerebro con precisión quirúrgica.
—Sector 7-B. Se mueve hacia tu posición —la información llegaba fría, calculada—. Gira a la izquierda en la próxima intersección.
Los fluorescentes parpadeaban sobre su cabeza, proyectando sombras enfermas contra las paredes de hormigón. El olor a moho y metal oxidado impregnaba el aire, mezclándose con el sudor que corría por su espalda. Cada respiración raspaba su garganta como vidrio molido.
—No falles, Valeria. Tus hijos cuentan con ello —Vi







