Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo se fracturó en ese momento, dividiéndose en mil realidades posibles donde Valeria elegía diferentes opciones y todas terminaban en pesadilla.
Su mano temblaba sosteniendo el arma, el metal frío contra su palma sudorosa mientras Viktor mantenía el cañón de su pistola presionado contra la sien de Dmitri. El niño lloraba con sollozos entrecortados que desgarraban el alma de Valeria, sus pequeños puños cerrados







