Mundo ficciónIniciar sesiónLa semana que siguió a la reconciliación junto al lago fue como despertar después de una fiebre larga y terrible, como si el mundo hubiera recuperado colores que Valeria había olvidado que existían. Las mañanas comenzaban con desayunos compartidos en la cocina bañada por la luz del sol que se filtraba a través de las ventanas amplias, con Dmitri golpeando su cuchara contra la bandeja de su silla alta mientras Sofía







