12. Soy el hombre de aquella noche .
El taxi se detuvo frente al Hotel Royal y sentí que el aire se me atascaba en la garganta.
Ahí estaba. Tan imponente como siempre. El edificio de vidrio y mármol que parecía mirarme desde arriba, como si supiera todo lo que guardaba dentro de mí. Sus luces brillaban como estrellas frías, y su puerta giratoria resplandecía con elegancia, como una trampa dorada esperando a cerrarse sobre mí.
Tragué saliva. No era solo un hotel. Era un recuerdo envuelto en terciopelo y mentiras. Era el principio d