42. La desesperación del Beta
Caius corría por los pasillos.
El caos de la fiesta se había convertido en un campo de batalla, mesas volcadas, cristales rotos, gruñidos y gritos que se mezclaban con el sonido metálico de colmillos y garras.
Él había estado afuera por un movimiento extraño y cuando ya había vuelto era tarde.
Eryx estaba en el centro de todo, destrozando a cualquiera que se le pusiera delante. Pero Caius no se detuvo a ayudar.
No podía.
Algo lo había empujado hacia las escaleras superiores, hacia la habitac